
Las juntas son lo primero que se estropea de una cortina de cristal. Se endurecen con el sol, dejan de sellar, y un día notas que entra aire, ruido y hasta agua cuando llueve de lado. La buena noticia es que cambiarlas es de las reparaciones más sencillas que hay: no se desmonta nada, no hace falta herramienta y se hace en una tarde.
Cuándo toca cambiarlas
Lo habitual es que duren entre cinco y diez años, dependiendo del sol que reciba la terraza. Una orientación sur las castiga mucho más que una norte.
Las señales son fáciles de reconocer. La junta ha perdido flexibilidad y está rígida al tocarla. Se ha vuelto amarillenta o blanquecina. Ha encogido y ya no llega de arriba abajo. O simplemente notas corrientes de aire y ruido de la calle donde antes no los había.
Si además ves que ha empezado a agrietarse o que se sale sola del canto, no esperes más: cuando una junta pierde el agarre deja de sellar por completo.
El cambio, paso a paso
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Saca la junta vieja
Agárrala por un extremo y tira hacia fuera. Sale entera, encajada a presión como estaba. Si lleva muchos años puesta puede costar un poco al principio, pero no hace falta forzar ni usar destornillador: en cuanto empieza a salir, el resto viene solo.
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Mide la que has sacado
Estírala en el suelo y mídela con un metro. Esa es exactamente la medida que necesitas, sin cálculos ni conversiones. Es el truco que más quebraderos de cabeza ahorra.
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Limpia el canto del cristal
Con un paño húmedo, para quitar el polvo y los restos que se acumulan en la ranura. Sécalo bien antes de poner la nueva: si queda humedad, la junta desliza y cuesta más encajarla en su sitio.
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Encaja la junta nueva
Empieza por un extremo y ve presionando con los dedos a lo largo del canto. Notarás cómo va entrando con un clic suave. Ve despacio y comprueba que asienta bien antes de seguir: si la fuerzas de golpe puede quedar ondulada.
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Comprueba el cierre
Cierra el cerramiento y mira a contraluz. No debe verse ninguna rendija entre cristal y cristal. Si en algún punto queda holgura, revisa que la junta esté bien asentada en toda su longitud.
Hazlo en un día templado. Con frío el PVC se endurece y cuesta bastante más encajarlo. Un día de primavera o una mañana de otoño son ideales; en pleno invierno vas a sufrir sin necesidad.
Cuántas necesitas
Aquí es donde la gente se lía, y en realidad es simple: la junta no depende de la marca de tu cerramiento, depende de dónde va. Y solo hay cuatro sitios.
Contra la pared, en los dos extremos, donde el primer y el último cristal apoyan en el muro. Siempre dos.
En la puerta, la hoja que gira para entrar y salir sin mover las demás.
Entre cristales, en cada unión entre dos hojas que se deslizan. Y aquí va una regla que no falla: siempre hay una unión menos que cristales. Cinco hojas, cuatro uniones.
En las esquinas, si tu terraza cambia de dirección. Ahí van dos tiras, una en cada vidrio.
No compres hasta tener la medida. Las juntas se cortan a la longitud exacta de cada cliente, así que no son un producto que se pueda devolver. Mide primero, aunque sea con la junta vieja en la mano, y si tienes cualquier duda pregunta antes.
El grosor del cristal
Es el otro dato que hace falta, y el que más gente desconoce. Las cortinas de cristal se fabrican normalmente en 6, 8 o 10 milímetros, y cada grosor lleva su propia junta.
Para saberlo, mide el canto de una hoja, el borde por donde la agarras al deslizarla. Con una regla apoyada de lado se distingue bien la diferencia entre uno y otro.
Si no te aclaras, hay otro camino: la junta vieja también te lo dice. El hueco donde encajaba el cristal es justo el grosor que tiene.
Cuéntanos cómo es tu cerramiento y te decimos qué modelo va en cada sitio, cuántas necesitas y lo que cuestan. En menos de un minuto y sin registrarte.
Abrir la calculadoraUn último consejo
Si vas a cambiar las de un tramo, cambia las de todo el cerramiento. Las juntas envejecen a la vez porque han recibido el mismo sol durante los mismos años, y no tiene mucho sentido poner una nueva junto a otra que va a fallar en unos meses.
Además, el envío sale gratis a partir de cierto importe, así que un pedido completo suele salir más a cuenta que dos pedidos pequeños.
Puedes ver todos los modelos, con sus precios y grosores, en la página de juntas para cortinas de cristal. Todas se cortan a medida sin coste añadido.
